Cali, Valle del Cauca, 16 de marzo de 2026. Luego de cuatro meses y dos semanas de exhibición, la exposición “Hay Futuro Si Hay Verdad. De la Colombia Herida a la Colombia Posible" culminó su itinerancia en Cali, en la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, donde recibió alrededor de 6.000 visitas.
La muestra, impulsada por el Legado de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y organizada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Museo Nacional de Colombia, con el apoyo de la Embajada de Alemania, la Cooperación Alemana (GIZ), la Embajada de Suecia y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), es un dispositivo pedagógico y cultural que pone en diálogo los hallazgos y recomendaciones del Informe Final de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, y presenta contenidos que invitan a la reflexión sobre las causas y contextos que explican el origen y la persistencia del conflicto armado en Colombia.
En Cali la visitaron públicos variados: más de 2.000 jóvenes entre los 14 y los 26 años, 2.200 mujeres, 240 miembros de comunidades indígenas, 500 afrodescendientes, además de empresarios, miembros del Ejército y la Policía, estudiantes universitarios y de colegios públicos y privados, y liderazgos de cerca de 12 municipios del Valle del Cauca, evidenciando la diversidad de la conversación en torno a la verdad y la memoria.

Para Katia González Martínez, directora (e) del Museo Nacional de Colombia, “esta itinerancia es decisiva: recibe, recoge y amplifica voces que siguen interpelándonos, y abre el espacio para conversaciones pendientes que continúan siendo esenciales para que la verdad se convierta en una práctica cotidiana y en una apuesta colectiva".
De esta manera, Cali y el Valle del Cauca reafirman su compromiso con la memoria, la reflexión y la reconstrucción social en la región, gracias al trabajo pedagógico de la muestra museográfica y la mediación realizada por un equipo de mediadores/as que acercaron la muestra a diversos públicos.
A través de recorridos guiados, actividades educativas y espacios de diálogo, los mediadores convirtieron la exposición en un lugar de encuentro donde el conocimiento y la verdad se tradujeron en herramientas para imaginar un futuro posible. De esa forma, fortaleció la memoria y promovió procesos de reconciliación y pedagogía de paz, y generó espacios de encuentro intergeneracional e interinstitucional que permitieron construir narrativas compartidas y acciones comunitarias.
También aportó a la oferta cultural y educativa de la ciudad mediante actividades artísticas, culturales y académicas; así como visitas guiadas y diálogos públicos.
“El Valle del Cauca asumió esta exposición como una oportunidad para articular esfuerzos alrededor de la verdad. Instituciones, organizaciones sociales y ciudadanía se encontraron aquí para reflexionar sobre lo que pasó y sobre lo que debemos transformar como sociedad", dijo María Camila Mantilla, secretaria de paz territorial de la Gobernación del Valle del Cauca.
Mientras que para Nigeria Rentería, secretaria de Paz de la Alcaldía de Cali, “lo que queda para la ciudad es una conversación abierta sobre la verdad, la memoria y la reconciliación. Reconocer lo ocurrido es fundamental para construir una ciudad que le apueste a la paz y a la reconciliación".
La clausura en Cali, este lunes 16 de marzo, busca destacar el papel de la exposición como herramienta transformadora y pedagógica en el territorio, así como el trabajo de mediación y las alianzas institucionales que hicieron posible su llegada y visibilidad en la región.
Esta muestra nació de la convicción de que la verdad no reposa únicamente en los documentos o en los archivos, sino que es una experiencia compartida, que transforma a quienes la escuchan y dignifica a quienes la han vivido.