Los suicidas del Sisga III y Retratos mudos, dos obras de la maestra pertenecientes a la colección del Museo Nacional de Colombia, fueron prestadas al museo noruego para la exposición 'Beatriz González’.
Oslo, Noruega, 25 de junio de 2026 (@museonacionalco). Los suicidas del Sisga III y Retratos mudos, dos obras de la colección del Museo Nacional de Colombia, están actualmente en exhibición en el Astrup Fearnley Museet de Oslo, Noruega, en una exposición titulada ‘Beatriz González’, que comenzó el 12 de junio y estará abierta hasta el 11 de octubre de este año.
Coproducida por la Pinacoteca de São Paulo, el Barbican Centre de Londres y el Astrup Fearnley Museet de Oslo, en colaboración con Casas Riegner, la muestra reúne alrededor de 150 piezas de la maestra, la más grande que se haya realizado en Europa. Hasta ahora, Los suicidas del Sisga III se ha exhibido en São Paulo, entre el 30 de agosto de 2025 y el 1 de febrero de 2026; en Londres, del 25 de febrero al 10 de mayo de 2026; y ahora, en Oslo.
“Su obra, arraigada en el contexto colombiano y en respuesta a él, aborda preocupaciones apremiantes que van desde la violencia política hasta la crisis climática y la vida de las comunidades indígenas, al tiempo que mantiene una profunda resonancia con la política global contemporánea y habla de preocupaciones humanas universales", señala el Astrup Fearnley Museet sobre esta exposición.
Los suicidas del Sisga III es el último cuadro de la serie con la que la maestra Beatriz González consolidó a un estilo propio. “A partir de este trabajo, en el cual se presenta una pareja cogida de la mano, sosteniendo un ramillete de flores, fotografiándose antes de arrojarse al lago del Sisga, (González) parodió sin cesar aspectos de la vida iconográfica colombiana, usando las fuentes más diversas y originales”, dijo al respecto la crítica de arte Marta Traba.
Por su parte, Retratos mudos es de una época en la que la maestra empezaba a mostrar, a través de su arte, el dolor, la muerte y la violencia política en Colombia. La obra muestra cinco rostros de personas fallecidas, algunos con rastros de sangre que sugieren que podrían ser víctimas del conflicto armado.